Gray Hills

Un mes pasó desde la batalla contra Olas Negras y la manada Pesadilla se recuperó de las consecuencias de aquella pelea. Durante un largo mes tuvieron que sobrevivir sin un líder, ni siquiera un sacerdote para guiarlos. Hilary Hahn la Ductus finalmente logró despertar de su pesado letargo y llegó el momento de tomar una decisión, elegir un nuevo sacerdote.
Temprano en la noche partieron todos juntos hacia el faro de la ciudad, citados por Hillary. Ahí dio inicio un ritual consistente en separar a la manada en dos grupos, con Anya C. Riley y Marcellus Giovanni como líderes de cuadrilla, únicos candidatos elegidos para ocupar la posición.
Una vez divididos por grupos la misión fue la siguiente: Recuperar la espada perdida de Hillary, aquella que quedó abandonada en el lugar de la pelea contra Olas Negras.
Doogie Houser recibió ordenes de detener al equipo de Nana, tuvo la mala, terrible y espantosa idea de destruir el jardín de Nana.
El señor bigotes se adelantó y logró llegar primero a la cueva y alcanzar la espada.
Mientras tanto en el exterior una encarnizada batalla se libraba. Eleanore sufrió muchísimo en manos de Marcellus pues sigue torturándola por la pérdida de la pequeña niña hada.
Marcellus demostró grandes habilidades de liderazgo y dominó la situación con su voz para comandar pero para su desgracia su mente y voluntad para vivir son tan escasas que se convirtió fácilmente en gelatina bajo la furica mirada de Nana.
Al final, se descubrió que la espada que tanto buscaban ya estaba rota.
La sucesión se decidió tradicionalmente, en una pelea entre Nana y Marcellus, el primero en ser estacado perdería.
Nana inició el ataque y fue directo por el corazón mas su fuerza no fue suficiente para terminar la pelea al primer movimiento, entonces Marcellus habló con sus fantasmas y empezaron a detener los ataques de Nana.
Un esquive a la espalda del alto hombre y la chica tuvo otra oportunidad para estacarlo, desapareció de su vista para después sorprenderlo e infundirle un terrible miedo que disminuyó la potencia de sus ataques. Entonces Marcellus tomó la oportunidad para imponer su voluntad y la mandó directo a dormir. Por un momento pareciera que todo estaba perdido para Anya, completamente indefensa en el piso. Un error del italiano fue todo lo que hacia falta, Nana se levantó en cuanto pudo obligarse y esquivo hábilmente tanto los ataques como la mirada del pálido y brilloso hombre. La sangre de ambos fluía rápidamente por sus venas, alimentando fuerza y velocidad a cada ataque. Una esquiva más de la bella mujer y se colocó nuevamente a su espalda, recibió un fuerte golpe que casi la desmaya pero entonces usando toda su fuerza de voluntad clavo finalmente la estaca en el corazón de Marcellus, aún tras el intento de los fantasmas por detenerla.
La batalla terminó y una luz se alza para guiar a la manada, Anya C. Riley, nueva sacerdote de Pesadilla.

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Capricila

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